I’m the Villainess, So I’m Taming the Final Boss Vol. 1 (2021) por Sarasa Nagase, Anko Yuzu & Mai Murasaki

Los peligros de estar atrapado en un simulador de citas se exploran con detalle vertiginoso

«¡Evita el mal final a toda costa! Cuando su prometido rompe con ella delante de todo el alumnado, la noble Aileen d’Autriche se queda destrozada, o lo estaría si no fuera porque en ese mismo momento vuelven los recuerdos de su vida pasada. Resulta que ha renacido como la villana de un simulador de citas… ¡y según la historia, está programada para morir a manos del rey demonio en tres meses! Pero Aileen ya tiene un plan: Paso uno, conseguir que el Rey Demonio Claude se enamore de ella. Segundo paso, ¡vivir!» (Yen Press)

Comprar Este Título
En Amazon

Atrapado dentro de un simulacro de citas, donde el príncipe azul es en realidad la peor elección que uno puede hacer, establece «Soy una villana» como una joya cómica que rompe la tercera pared. Ciertamente, el primer volumen celebra su colorido elenco de personajes repleto de interacciones desenfrenadas mientras Aileen se abre paso en la gracia del señor oscuro, exigiendo el matrimonio. Torpe pero entrañable, la vibrante protagonista tropieza con una etiqueta superficial, y su falta de tacto demuestra su escaso conocimiento del formato de las citas. Es innegable que la creadora de la serie, Sarasa Nagase, ha conseguido convertir un reparto típico en una fuerza cómica. En particular, Aileen tiene muchos de los tropos comunes de una heroína atrapada en otro mundo, pero sus expresivos manierismos y su astucia (intentar envenenar al rey con un afrodisíaco), la convierten en una exageración más grande que la vida de una «princesa en una misión».

Encargada de recrear la novela ligera para el manga, Anko Yuzu hace un trabajo admirable al transmitir tanto el humor como la elegancia del variado reparto. Una vez más, Aileen es la protagonista, y Yuzu consigue captar a la perfección todos los estados de ánimo maníacos de la protagonista principal: es un placer ver cómo la persona serena y algo vanidosa se derrite en un expresivo estallido de ira. Además, los elementos de fantasía se transmiten con una habilidad que ayuda a elevar el mundo fantástico. Es innegable que la combinación de personajes fuertes y arte expresivo aporta encanto a la obra, pero se desvanece bajo el peso de una mala dirección.

Lamentablemente, el encanto de «I’m A Villainess» empieza a decaer por su narrativa inconexa, que se esfuerza por ampliar los puntos clave de la trama. El concepto de la simulación de citas y la búsqueda de la joven Stella para asegurarse de que consigue el «buen final», existe como un recurso argumental poco explicado que crea confusión sobre el capricho pretendido. De este modo, el manga, cargado de texto, empieza a ahogar poco a poco al ingenioso reparto en la confusión y las líneas argumentales poco desarrolladas. Lamentablemente, la serie no da en el clavo, ya que las personalidades están destinadas a complementar la narrativa, no a eclipsarla.

Publicado el mismo mes que la novela ligera, el título parece más adecuado para el formato escrito. Es obvio que el diálogo interno habría ayudado a dar cohesión tanto a la historia como a las interacciones de los personajes. Por ello, es fácil imaginar que el manga estaría mejor servido como complemento de la novela ligera que como una experiencia independiente: la falta de cohesión necesaria para atraer al público es dolorosamente evidente.

RECOMENDADO  Hero - El blog del cine asiático

Afortunadamente, también se puede consultar la primer volumen de la novela ligera de Yen Press. Si eso te hace ilusión, puede que merezca la pena volver a ver el manga con una mejor comprensión de la narrativa. La serie está preparada para una adaptación al anime, lo que hace que se quiera volver al título más adelante. Desgraciadamente, como experiencia singular, «I’m the Villainess» se pierde en un mar de diálogos sin rumbo que lo convierten en un asunto bastante tedioso.